Sopita de dinosaurio para el niño enfermo.

Pocas figuras atraen y divierten tanto a los niños como los dinosaurios. En películas, dibujos animados, de peluche o de plástico, los grandes lagartos están entre los juguetes más vendidos en occidente y dudo mucho que haya hogar con enanos sin al menos unos cuantos de estas grandiosas criaturas del pasado. Soy testigo y prueba viviente de ello, y a mis cuarentaitantos tacos T-Rex y Aleosaurio aún me llenan de admiración y algo de terror, a pesar de que se que hace 65 millones de años que ya no están con nosotros. Pero, ¿es verdad que los dinosaurios desaparecieron cuando un meteorito cayó sobre la Península de Yucatán? En parte sí, te dirán los expertos, pero sus descendientes aún revolotean entre los humanos, e incluso, a muchos de ellos nos los servimos asados, fritos, a la plancha o en la barbacoa.

Jinfengopteryx

Habréis adivinado ya que hablo de las aves, de las que vuelan y de las que no, de las que hacen un buen estofado y de las que nos alegran las mañanas con sus chispeantes melodías dignas del mejor de los conciertos. Desde el águila imperial que adorna banderas hasta los avestruces atemorizados, pero sin olvidar al currantísimo colibrí, todas sin excepción, descienden directamente de los dinosaurios.

Hace ya más de un siglo que se empezó a sospechar el parentesco OLYMPUS DIGITAL CAMERAentre los gigantes y los plumíferos. Para ser exactos, fue en 1860 cuando se descubrió en Alemania el primer fósil de Archeopteryx, un reptil alado que compartía características tanto con los dinosaurios como con las aves y se observó por primera vez que los animales en cuestión compartían características. Más tarde, con más ejemplares fosilizados a la mano, los científicos encontraron numerosas similitudes entre ambos grupos.

En primer lugar está la posición del pubis, uno de los tres huesos

Evolución de las aves

(Haz click para ver mejor)

que forman la pelvis, en una orientación posterior tanto en aves como en dinosaurios. Luego están los huesos, que son huecos y de paredes muy delgadas; brazos largos y manos con garras, que además tienen tres dedos opuestos; metatarsos alargados; órbitas oculares de gran tamaño; cuello en forma de “S”; sínuses neumáticas expandidas en el cráneo y fosas nasales abiertas hacia la garganta; clavículas fusionadas formando la fúrcula (hueso en forma de horquilla llamado el “hueso de la suerte”) y una micro-estructura del cascarón del huevo muy similar. A todo esto se le añaden similitudes en el comportamiento de ambos animales, especialmente en la forma que anidan y cuidan a  sus crías en la primera etapa.

Pero el aspecto que más ha convencido a los paleontólogos de la relación entre aves y dinosaurios ha sido el descubrimiento de una veintena de ejemplos de fósiles de dinosaurio cubiertos con plumas de la cabeza a los pies, uno de ellos es el conocido como Gran Dave, Sinornithosaurus_Daveun ejemplar de Sinosauropteryx encontrado en 1986 en Yixian, China. Ahora bien, el hecho de que algunos dinosaurios tuviesen plumas no confirma que pudiesen volar, para ello tendría que pasar más tiempo en el que los cambios ambientales y la evolución dotara de esa capacidad a las aves. Aún así, para los que están familiarizados con el estudio de los dinosaurios, una pata de pollo es esencialmente la misma que la de un gran lagarto. En ambos animales, las escamas de las patas se convierten gradualmente en pre-plumas conforme van subiendo, antes de presentar el aspecto de pluma en toda regla, y que no son más que escamas altamente evolucionadas. Recientemente y,  través de estudios químicos, se encontraron restos de queratina en algunos de los fósiles, substancia de la que están compuestas las plumas de las aves actuales.

En términos científicos, las aves son dinosaurios coelosaurios, esto es, que descienden de una familia de dinosaurios, pero no de todas. Por supuesto que las aves actuales han evolucionado mucho y difieren en más de un factor de sus antepasados y queda mucho por aprender de los dinosaurios y de su relación con las aves, pero pocos o ningún experto niegan ahora el linaje reptiliano de nuestros pavos, pollos y avestruces. Por ello, la próxima vez que los lectores que sean padres necesiten animar a un hijo con la tripita revuelta, ofrézcanles Sopita de Dinosaurio, y verán como al menos por unos minutos, la alegría volverá a sus compungidas miradas.

 

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Acerca de J.G.Barcala

Profesor y traductor de idiomas. Comprometido con la libertad, la democracia y el progreso. Aventurero y viajero empedernido. Escritor de todo lo que se preste.
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3 respuestas a Sopita de dinosaurio para el niño enfermo.

  1. pastiva dijo:

    Te he nominado al premio Dardo es un reconocimiento a muy especial porque reconoce valores personales, éticos, culturales y literarios transmitidos a través de la escritura.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Pastiva, me ha soprendido tu comentario, no se si yo merezca ningún premio por mi humilde labor. Eso sí, te agradezco de todo corazón tu homenaje. La verdad es que ni sabía que existía, y me acabo de informar. Muchísimas gracias de verdad, pues cosas así me motivan a seguir trabajando en la divulgación de la ciencia y de la historia.
      Mil gracias y un besín…;)

  2. Pingback: Michael Crichton y la Fascinación por los dinosaurios | El Blog de Martín

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