Cuando el mundo de verdad fue Uno.

No hace falta mucha sapiensa para darse cuenta, cualquier estudiante lo sospecha desde la primera vez que ve un mapamundi en sus primeros años escolares: Brasil y África tienen formas en sus costas que bien podrían ser las piezas de un rompecabezas gigante separado por las manos de un ídem. Más tarde, ya en el instituto, aprendemos que, efectivamente, hace millones de años, existió un super-continente llamado Pangea que contenía todas las tierras emergidas en un mismo bloque. Lo que no todos terminan por saber, es que en realidad hubo otros super-continentes antes de Pangea, y que estos se rompieron y volvieron a juntar a través de los siglos y que los actuales, volverán a juntarse.

Pangea_animation_03

El fenómeno que permite este complejo proceso de unificación y rompimiento se llama Deriva Continental y tiene que ver con el hecho de que la corteza terrestre no es una sólida masa, sino una serie de “piezas” llamadas placas tectónicas, y con la interminable creación de nuevo suelo bajo la superficie de los océanos. Existen ocho grandes placas tectónicas y decenas más de menor tamaño, dependiendo de quién las cuente, y cada una responde al movimiento de sus vecinas.

A saber, la corteza terrestre, de entre 30 y 100 km de profundidad, se nutre del flujo constante de magma desde las entrañas del planeta hacia la superficie. En algunos lugares del planeta, notable pero no exclusivamente, en la Dorsal Cordillera MesoatlánticaMesoatlántica, una cordillera volcánica sumergida en medio del océano donde el flujo de magma hacia la superficie es constante. Esta roca fundida, al contacto con el agua, se endurece y forma nuevo suelo que desplaza en ambas direcciones las placas tectónicas europea y americana, separándolas lentamente. En otro punto del planeta, en las llamadas “zonas de subducción”, las placas tectónicas convergen al verse empujadas desde los puntos donde nueva corteza se está ZONA DE SUBDUCCIONformando pero, al no poder ocupar el mismo espacio, el extremo de una de esas placas se hundirá bajo la otra, dependiendo de cual es más densa. El material rocoso de la placa “perdedora”, se hundirá hacia el Manto Terrestre, la capa de tierra entre la corteza y el núcleo, donde es fundida y reciclada como magma, para que en un futuro tenga la oportunidad de resurgir en algún otro punto. Debido a la intensa actividad geológica provocada por las enormes fuerzas en acción, es aquí donde se encuentran la mayoría de volcanes, productos secundarios del flujo del magma. En la siguiente ilustración se pueden ver las fronteras de las placas tectónicas y de su correspondencia con las zonas de mayor actividad volcánica.

Placas y volcanes

La primera teoría de la Deriva Continental nació en la mente del geógrafo flamenco Abraham Ortelius en 1596, también aceptado como el creador del primer atlas moderno, el Theatrum Orbis Terrarum o Teatro del mundo. En su Thesaurus Geographicus, Ortelius sugirió que las Américas  habían sido “desgarradas de Europa y África… por terremotos e inundaciones” y que “los vestigios de la ruptura son evidentes, si alguien mira a un mapa del mundo y cuidadosamente examina las costas de los tres [continentes].” Tres siglos más tarde, el alemán Alfred Wegener desarrolló independientemente una teoría similar que se vio más reforzada cuando comparó restos geológicos y fósiles en ambas Alfred_Wegenercostas del Atlántico y observo que tenían el mismo origen. En su libro “El Origen de los Continentes y Océanos” (Die Entstehung der Kontinente und Ozeane), Wegener propuso la existencia de un Continente Original o primal, Pangaea según los griegos. Aún así, su teoría fue rechazada inicialmente pues no se conocían los procesos de convergencia y subducción mencionados anteriormente, y hubieron de pasar varias décadas hasta que la evidencia apareció gracias a los mapas creados por los submarinos norteamericanos durante la Segunda Guerra Mundial. A principios de los años 50, empezaron a surgir más datos que corroboraban las teorías de Wegener gracias a los avances en paleomagnetismo. En 1953 se examinaron muestras de suelo en el sub-continente indio que comprobaron que este había estado anteriormente en el hemisferio sur, tal y como Wegener lo había predicho. Para finales de esa misma década, la evidencia era tal que la oposición a la Deriva Continental se redujo a las inconsistentes protestas de unos pocos. Actualmente la tecnología del GPS, no sólo es capaz de observar la Deriva Continental, sino que la mide constantemente. Además, los científicos han descubierto que, antes de Pangea, existieron varios super-continentes más: Valhala, Rodinia y Gondwana, que se formaron y rompieron durante millones de años a través del mismo mecanismo, el mismo que ahora continúa separando América de Europa y acercándola a Asia, donde en algunos cientos de millones de años, ambos continentes colisionarán. El mundo fue uno por última vez hace 250 millones de años, y lo volverá a ser.

Dentro de 100 millones de años

El mundo dentro de 100 millones de años. (Haz click para ver mejor).

La Deriva Continental también está acercando África a Europa, un proceso que inició hace millones de años y que ya ha dado como resultado el nacimiento de los Alpes y de prácticamente todas las cordilleras del sur de Europa. Pero no os preocupéis, es un proceso lento, apenas unos centímetros al año, y dudo mucho que ninguno de nuestros descendientes pueda cruzar de Barcelona a Orán andando sin mojarse los pies.

 

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Acerca de J.G.Barcala

Profesor y traductor de idiomas. Comprometido con la libertad, la democracia y el progreso. Aventurero y viajero empedernido. Escritor de todo lo que se preste.
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17 respuestas a Cuando el mundo de verdad fue Uno.

  1. Rosa Ave Fénix dijo:

    Algo de todo eso lo sabía, pero tus explicaciones son estupendas, las he releer una o dos veces más. Creo que antes -lo digo a mi manera- la tierra era plana y con millones y millones de años por cataclismos o lo que sea, se fueron desprendiendo. Tal como dices la curva de Brasil, casi encajaría con la ensenada de África y si miramos los mapas del mundo pasa lo mismo en otro lugares, como Papua Guinea encajaría con el norte de Australia. Y es que nuestra tierra es muy viajera… no para de moverse.
    Estupendo artículo. Beso de una que le gustaría ser una gran viajera… pero NO como la tierra.

    • J.G.Barcala dijo:

      Muchas gracias Rosa, como siempre, por tus amables comentarios. Hay muchas evidencia sobre la deriva continental, un proceso continuo que apenas y podemos notar al ver sus resultados. Me olvidaba el ejemplo que mencionas de Papúa Nueva Guinea y Australia, donde efectivamente, podemos ver dos piezas más de un puzzle titánico. Gracias por tu aportación.
      Un besín y feliz domingo.

  2. Hola Jesús,
    es impresionante saber y ver como el mundo en el que vivimos se encuentra en continua evolución. Una evolución lenta, imperceptible a nuestros ojos, pero aquí está y seguirá estando cuando nosotros ya no vivamos. Siempre me ha llamado la atención el Himalaya y su relación con lo que nos has explicado tan magníficamente. Es el ejemplo más claro de que sus montañas se han formado por el choque entre continentes. Se debe a que las placas tectónicas están siempre en movimiento, se desplazan y colisionan entre ellas.Hoy, la placa india continúa avanzando entre 2 y 4 cms por año, lo que hace que el Himalaya siga creciendo (así les será más difícil llegar a la cima a tantos y tantos montañeros intrépidos -y algunos no tan intrépidos-). En la última medición, el Everest, su pico más alto, tenía 8.850 ms de altitud.
    Sin duda apasionante el tema que nos muestras hoy.
    Un abrazo

    • J.G.Barcala dijo:

      Que gran verdad Francisco, los Himalayas son un gran ejemplo del choque entre continentes, que no se detiene, aunque como dices, es imperceptible para nosotros. El nacimiento de dicha cordillera, además, tuvo mucho que ver con la evolución humana, pues al crear una barrera de altura, impidió que la humedad del pacífico llegase a África, secando buena parte del norte del continente y reduciendo la capa arbórea en la que nuestros antepasados vivían. Se cree que ese hecho obligó a los homínidos a bajar de los árboles y a buscarse la vida en el suelo, donde la ventaja del bipedismo impulsó el camino hacia Homo spaiens.
      Muchas gracias por tu comentario, y que tengas un buen domingo.

      • ¡Ostras! Desconocía la implicación de este hecho. Cualquier hecho, aunque se encuentre en el otro lado del mundo, a miles de kilómetros de distancia, siempre puede tener una consecuencia global. Todos estamos interconectados.

      • J.G.Barcala dijo:

        Hola Francisco, como mencionaba en otro comentario, hay varios eventos tectónicos que han tenido una enorme influencia sobre la vida humana, y este es sólo uno de ellos. La Tierra se mueve, como diría Galileo, y dudo mucho que deje de hacerlo para complacernos. Mejor acostumbrémonos. 😉
        Muchas gracias nuevamente por comentar. Un abrazo.

      • F. Joya dijo:

        Muy bueno, como todas tus entradas. Ésta se podría complementar con lo siguiente:
        Hace 5 millones de años, el canal de Panamá no existía, y America del Norte y del Sur estaban separados por una pequeña lengua marina, es decir, el Pacífico y el Atlántico se comunicaban. Los casquetes polares no estaban helados y las corrientes oceánicas tenían una determinada forma. De pronto, como un tentáculo, Panamá se agarra a América del Sur por tierra; se separan el Atlántico y el Pacífico; las corrientes marinas cambian de rumbo y trayectoria; los polos se enfrían drásticamente y hacen acopio de una gran cantidad de agua helada: se conforma el clima tal como lo conocemos actualmente: todo por un pequeño brazo que Panamá extiende.
        Aanteriormente a 6 millones de años; el extrecho de Gibraltar se ha rellenado e impide el paso de las aguas del Atlántico al mar Mediterráneo; el Mediterráneo se seca durante más de 1 millón de años; de pronto se rompe ese dique en Gibraltar y se vuelve a rellenar; la causa de la rotura (igual que la causa de la creación del istmo de Panamá): la actividad tectónica. Otro resultado junto con el relleno del Mediterráneo: la falla de África del Este. Consecuencia: el bosque se convierte en sabana; los chimpancés bajan de los árboles y en su adaptación se convierten en homínidos, en nuestros precursores.
        Ya ves el resultado de dos simples movimientos tectónicos: el cambio del clima planetario y el nacimiento de la especie humana.
        Saludos

      • J.G.Barcala dijo:

        Muchas gracias F, Joya por tu enorme aportación al tema, adecuado como pocos. Pocos eventos tectónicos han tenido una influencia tan importante en nuestra vida actual como la aparición del itsmo de Panamá. Como bien dices, es el responsable de la aparición de hielo en el Polo Norte y de un clima más benigno en Europa, sin el cual probablemente no sería posible en este continente.
        También las vaciadas y llenadas del Mediterráneo, que si no mal recuerdo han sido seis, y que afectaron, como bien dices, al clima del norte de África donde nuestros ancestros hicieron sus primeros pinitos. Hay muchos más, pero es imposible mencionarlos todos en el espacio limitado de una entrada de blog. Espero en el futuro poder habar de alguno más.
        Muchas gracias nuevamente y un cordial saludo.

  3. joebarcala dijo:

    Me gusta mucho. Tanto, que prefiero quedarme donde estoy y esperar a que suba el terreno más y más hasta llegar a la cima del mundo sin tener que escalar montañas. (Un poco de humor ante tan abrumadora realidad).

    • J.G.Barcala dijo:

      Muchas gracias José Luis, no te preocupes, estas cosas se mueven más lentamente que un burócrata. Dudo mucho que incluso los humanos sigamos en la Tierra para cuando los continentes vuelvan a juntarse. Pero haces bien en quedarte en Puebla, sería uno de los últimos lugares en desaparecer.
      Muchas gracias nuevamente y un abrazo.

  4. Dessjuest dijo:

    A mí con estas cosas me surge la duda, porque cuando se habla de millones de años ya me pierdo, creo que esos conceptos de tiempo sólo los maneja bien mi suegra, que debió vivir en algún continente de estos que dices, pero a lo que voy.

    ¿Dará tiempo? Me refiero a que el sol, a lo que se ve, es finito, no sé cómo afectaría a la Tierra la muerte del sol, me refiero al continente, la vida en ella es evidente que desaparecería, por lo que la duda es esa, si para cuando quiera morir el sol se habrán vuelto a juntar los continentes o no y, si es posible que la deriva continental continúe si la presencia de la estrella que hace gravitar la Tierra.

    Saludos.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Dessjuest, la geología se mide en millones de años e incluso en miles de millones. La deriva continental tiene unos parámetros que podemos medir en las decenas de millones de años, pero no te preocupes, los continentes no chocarán en al menos 100 millones de años, y para entonces, ni tú ni yo ni nuestros descendientes estaremos por aquí.
      Respecto al sol, se calcula que actualmente tiene una edad de cinco mil millones de años, y se encuentra en la mitad de su vida. Eso si, para cuando desaparezca convirtiéndose en una enana roja, la Tierra llevará mucho tiempo muerta. No creo que ni tu suegra esté aquí para verlo. 😉
      Muchas gracias como siempre por tu amable comentario. Un abrazo.

  5. Olga dijo:

    Me ha encantado esta entrada geológica en el blog de Ciencia Histórica. Me parece que desde el punto de vista técnico no tengo nada que decir por no ponerme muy puntillosa, cosa que sería un poco pedante por ser yo geóloga y este un blog de divulgación de historia de la ciencia.
    Así que voy a contribuir con un apunte histórico que tiene que ver con el inicio de esta entrada.
    Ese evidente encaje de las costas de África y Sudamérica no fue posible hasta que los primeros trabajos cartográficos pudieron tener el detalle suficiente para hacerlo, como bien mencionas. El mapa ptolemaico podía como mucho intuir el rift africano, pero nada más.
    Pero no fue hasta el siglo XVI, tras el “descubrimiento de américa” que este hecho pudo ser evidenciado y gracias a nuestros vecinos portugueses.
    De esta manera, mis colegas Henrique Leitão y Walter Álvarez (http://gsabulletin.gsapubs.org/content/early/2011/01/28/B30368.1.abstract), encumbran a los viajeros portugueses de finales del siglo XV como los verdaderos pioneros en la teoría de la tecnónica de placas y por tanto de la geología moderna, ya que fueron esos viajes los que comenzaron a dar forma a las piezas del puzzle.
    Comprender cómo funciona el mundo en que vivimos es clave para el futuro de la humanidad, por lo que desde aquí agradezco esta entrada como una aportación a esa comprensión.
    Un abrazo

    • J.G.Barcala dijo:

      Ho,a Olga, muchas gracias por tu comentario. En mi blog lo único que intento es dar una “probadita” de muy diversos temas con la intención de que los lectores se interesen y busquen más por su cuenta. Me encantaría escuchar tu opinión cualificada sobre mi artículo, y aún más, las críticas constructivas.
      Como bien dices, la deriva continental ya se le había ocurrido a muy diversas personas en el pasado, y puede que, como bien dice el Dr. Álvarez, los viajeros portugueses tuvieron mucho que ver en ello al cartografiar las costas de los continentes. EN todo caso, ahora conocemos muy bien los mecanismos que la producen, aunque seguro quedan algunos flecos.
      Te agradezco nuevamente tu valiosísima aportación y esperaré siempre tus comentarios, pues yo no soy más que un aficionado a la historia y necesito que alguien “rellene” los huecos que voy dejando.
      Un cordial saludo y un buen fin de semana.

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