De cómo los romanos se curaban la resaca (cruda, bomba, hachazo, guayabo, chuchaqui, y varias maneras más de llamarla…)

 

“Qui mattus nascitur; unquam non guarire potest, etiam medegante Galeno” – Aquel que nace loco no puede ser curado al instante, ni siquiera cuando su médico es Galeno.

Y bueno, después de un verano dedicado a las trincheras, balas y generales, volvemos con muchas ganas de recuperar el vicio de divertirnos un rato a costa de otros y, como no puede ser de otra manera, hoy hablaremos de nuestros sparrings favoritos, esos romanos. Dueños de un poderoso e inmenso imperio, a nuestros antepasados de las legiones y los gladiadores ya les conocemos algunas de sus singulares prácticas, como la de limpiarse el trasero o sus prácticos usos de la orina pero, como siempre digo, no somos quienes para criticarlos, pues como cualquier otra civilización los hijos de Roma hacían lo mejor que podían con los recursos a su disposición. Y no les fue mal.

Bacanal

Banquete romano.

Los romanos nos legaron un tesoro cultural y tecnológico sin precedentes, un idioma, una numeración, anfiteatros, acueductos, caminos. También nos dejaron pergaminos repletos de historias entre las que se encuentran ejemplos de algunos comportamientos verdaderamente inquietantes. Bien conocida era su afición a las bacanales, grandes banquetes en los que se mezclaba la política, la diversión, y un desmedido consumo de todo lo que pudiese entrarles por la boca. Obviamente sólo los ricos podían permitírselas, pero es que en Roma había muchos ricos, y los menos afortunados no necesitaban de una gran fiesta para pimplar con gusto y con abuso. Eso sí, ninguna prebenda, ninguna fortuna podría rescatar a los nobles de la venganza de Baco, que no reconoce status financiero ni títulos de nobleza a la hora de aplicarla. La resaca es universal. Ahora bien, las recetas más exóticas para minimizarla o curarla, no estaban al alcance de todos, y unas líneas más abajo veremos por qué.

A excepción de los países musulmanes actuales, el consumo de bebidas alcohólicas ha sido y es una de las actividades recreativas más populares en todo el mundo, o al menos en aquellos territorios que conozco, que no son pocos. Ya sea con vino, cerveza, whisky, sake, vodka, pulque, tequila o cualquier aguardiente casero, empinar el codo nos gusta a casi todos, con cualquier excusa y de preferencia acompañados, aunque tampoco le hacemos el feo a una copichuela solitaria viendo el fútbol en casa. Que esto que lo otro…¡salud!

Pero llega el momento de la verdad, la hora de pagar las facturas, el apocalipsis servido con el juicio final, esa mañana pérfida como la Albión, dolorosa como el parto y árida como el polvo de la Luna en el que Armstrong dejó sus huellas para la posteridad. La cabeza nos Hangoverestalla (o eso me han contado), el Sol brilla más que Antares y el zumbido de una mosca hace vibrar nuestra membrana timpánica peor que un autobús de los años 70 en las carreteras de Kazajstán. No importa si es domingo o lunes y mucho menos la hora, pocos martirios son tan insoportables como la maldita resaca. Los que no son pocos, funcionen o no,  son los remedios que cada pueblo, cada región, cada periodo de la historia y cada curandero o charlatán, ha añadido su particular método al gran libro de las recetas de platos y bebidas anti-resaca, y los romanos no podían quedarse atrás.

Es a Plinio el Viejo, cronista de su época, a quien debemos el conocimiento de uno de los antídotos romanos contra la resaca más controvertidos con los que me he topado: consumir canarios fritos. No tengo la menor idea del origen de esta costumbre, pero seguramente a más de uno le provocará arcadas. Recordad, si seguís leyendo, no me hago responsable de los desaguisados estomacales que estas líneas puedan provocar en el lector. Y para no hacer el cuento más largo, aquí os dejo la receta:

Coja el canario, y con unas tijeras grandes, córtele la cabeza. Haga una pequeña incisión en la piel cerca del esternón; deslice un dedo dentro y con cuidado arranque todo el pellejo con plumas y todo. Caliente el aceite hasta que casi humee, ponga el pajarillo dentro, sumergido, y fríalo durante dos minutos. Sáquelo, escúrralo y salpimiéntelo al gusto antes de servir. (Algunas personas recomiendan flamear el canario con coñac justo después de sacarlo de la sartén, pero este paso es opcional).

No tengo nada en contra de los afables canarios, me parecen criaturas muy dulces, delicadas, muy ricos ellos, y no pienso en mi vida preparar esta receta, aunque no puedo decir si qué haría si después de alguna bacanal moderna, alguien me ofrece tan extraño manjar. Después de todo, seguro que sabe a pollo. Y para aquellos fans de las aves cantarinas que no podrían meterse uno entre pecho y espalda, siempre les queda otra inserción en el recetario de la familia Plinia: Pulmones de oveja y dos huevos de búho.

Si alguien se atreve, no olvidéis de contarme vuestra experiencia, prometo publicarla en estas páginas.

 

Nombres para la resaca en diferentes países: España: Resaca. Venezuela: Ratón. México: Cruda. Colombia: Guayabo. Italia: Malessere dopo una sbornia (malestar después de una borrachera) Alemania: Katzenjammer (maullidos; kater: gato). Francia: Gueule de bois (garganta de madera). Suecia: Honti i haret (dolor en la raíz del cabello). Dinamarca: Tommermaend (carpinteros). Noruega: Jeg har tommermen (carpinteros en la cabeza). Holanda: Kater (gato). Polonia: Kociokwik (maullidos). Estados Unidos: Hangover. Portugal: Ressaque. País Vasco: Ajea.

 

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Acerca de J.G.Barcala

Profesor y traductor de idiomas. Comprometido con la libertad, la democracia y el progreso. Aventurero y viajero empedernido. Escritor de todo lo que se preste.
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15 respuestas a De cómo los romanos se curaban la resaca (cruda, bomba, hachazo, guayabo, chuchaqui, y varias maneras más de llamarla…)

  1. Rosa Ave Fénix dijo:

    Ay… Baco, Baco… cuantos desastres creas, yo por suerte nunca, y doy mi palabra de honor, he pillado un tablón (otro nombrecito), eso sí.. un poco chispita, siempre le va bien al cuerpo. Al leer lo de los canarios, mi primera reacción es de reir… luego he leido el resto, pobrecitos, tan monos y cantarines, pero… como debía actuar contra la borrachera???? y lo que no entiendo tampoco son lo de los pulmones y los huevos de buho… No tenian vinagre u oltra alternativa???? Me has hecho reir -que es muy importante en la vida-, gracias,

    • J.G.Barcala dijo:

      Jeje, si Baco, ese perverso Dios que nos empuja a la juerga a los más débiles de voluntad…yo mejo ni hablo de mis experiencias pasadas y presentes, pero si puedo decir que en el futuro, a partir de hoy, tendré más cuidado con los gin & tonics..aunque si espero poder tomarme una cañita contigo…muy pronto..
      Un besín y gracias mil.

  2. Rosa Ave Fénix dijo:

    P.D. A propósito… quien es el de la foto pequeña?… no me digas que eres tu….que me parto de risa otra vez… jejeje

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Rosa,
      ese individuo es uno de los protagonistas de una serie de películas recientes basadas en el resacón…muy divertidas por cierto, y muy populares. Te recomiendo al menos la primera, Resacón en las Vegas…
      Un beso sobrio…

  3. Ana Fernandez Huescar dijo:

    Gracias por dicha informacion,todos los dias se aprende algo,aunque sea de la molesta RESACA!

  4. Hola Jesús,
    yo, que nunca he tenido una resaca (miento, solo en una ocasión 😉 ) me atrevo a dejar en el comentario cuatro recomendaciones para prevenirlas y si es el caso, mitigarlas (van en serio, ¡ja, ja, ja!:
    Beber lentamente y con el estómago lleno (¡cuidado, si eres bajito… que el efecto del alcohol es mayor); beber con moderación, si eres mujer no consumir más de un trago por día y los hombres no más de dos, entendiendo por trago un quinto de cerveza (333ml); y tomar un vaso de agua entre los tragos. Si es el caso y acabáis con una resaca de campeonato, siempre podéis tomar: jugos de fruta o miel (aunque muchos dicen que no sirven para nada); un buen consomé (esto sí es eficaz) o tomar una bebida para deportistas (por los de los iones y eso) y mucho, mucho descanso, que el tiempo lo cura todo.
    Por otra parte, me he desternillado leyendo el post mientras saboreaba una cervecita (de baja graduación, por si acaso). Felicidades Jesús, y el día que nos veamos te invito a una.
    NOTA IMPORTANTE: Con estos consejos no quiero promover el consumo de alcohol, aunque como dice Jesús, de vez en cuando tomar una cervecita mirando el fútbol en el sofá de casa no hace daño (solo una, bueno, quizás dos).

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Francisco, yo mejor no hablo de mi pasado, demasiada gente que me conoce lee este blo…:P pero si puedo decir que hace ya unos años que no sufro una resaca. En mi experiencia, lo que mejor funciona es el tiempo, pero de mis años en México recuerdo que el caldo de camarón hace maravillas, picante y caliente, para que te haga sudar, aunque para eso mejor el ejercicio. En fin, lo mejor es evitar excederse, y suscribo las pautas que amablemente nos ofreces. Receta del médico..;)
      Muchas gracias Francisco por tu comentario, me halaga que te haya hecho pasar un buen rato, diversión sana, y sin resaca…un abrí.

  5. Pingback: De cómo los romanos se curaban la resaca (cruda, bomba, hachazo, guayabo, chuchaqui, y varias maneras más de llamarla…)

  6. Maribel dijo:

    Jajaja, me he partido de la risa con el post, que cosas se le ocurría a este Plinio.
    A mi me han recomendado que si tienes una. “bacanal” programada, antes de empezar a limpiar, tonar una buena dosis de bit.c, creo que hace milagros
    Saludos.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Maribel,
      el legado que los romanos nos dejaron es muy extenso, y puede ser muy divertido. Cada país o región tiene sus remedios para curar la cruda, aunque yo he aprendido, por lo que me cuentan por supuesto, que el tiempo es la única solución. En todo caso, brindo por tu comentario!
      Un beso fuerte!

  7. Stella dijo:

    Así que si hay que sacar la resaca de grapa con butiá y caña Ancap, porque fué grande la MAMÚA, LA TRANCA, el hombre es un CURDA, y anda por éstos lares.
    Y también se puede ser CURDA por el gusto de serlo “De puro curda”. Expresiones del lunfardo de Argentina y Uruguay.
    Las recetas te las debo…

    Un abrazo y hasta pronto.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Stella,
      creo haber entendido, pero no estoy tan seguro. Nuestra bella lengua es tan extensa que es prácticamente imposible para una sola persona conocerla toda. En todo caso, la cruda, resaca o como se le diga, es mejor evitarla, y para ello sólo hay una opción…no dejar de beber…:P
      Un besín sin alcohol…

  8. Stella dijo:

    Te puse modismos del Río de la Plata, para que veas las diferencias, nada más que como una rareza.. Uruguay encabeza el listado, como el mayor bebedor de América del Sur de Whisky
    . .Un abrazo largo.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Stella,
      como a todos los demás, quiero decirte que últimamente el dashboard de WordPress me está fallando y me llegan los comentarios muy desperdigados, no se ni cuándo se escriben, y sólo puedo imaginarlo por el artículo al que se refieren.
      En todo caso, me encanta el uso que haces de las numerosas variaciones de nuestro lenguaje. Yo, que nací y me crié en México, puedo presumir de dos versiones del castellano, pero siguen siendo apenas dos en más de 30. Gracias a tí, estoy aprendiendo mucho del uso del español en Uruguay, y tomo notas eh!, para que el día que tenga la oportunidad de visitar tu bello país no me pierda en la jerga.
      Un besín y mil gracias.

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