El bicho al que debemos las pirámides de Egipto. Un ejemplo de Big History.

Hace diez meses, elegí el título de Ciencia Histórica para este blog por la relación que ambas ramas del conocimiento tienen, una inseparable de la otra; una inexplicable sin la otra. Es, en mi humilde opinión, casi imposible estudiar el pasado del universo, nuestro planeta, la vida y la humanidad sin entender los procesos químicos, físicos y biológicos que han dado lugar al hombre y sus civilizaciones, y es igualmente difícil repasar el avance de las ciencias sin entender la historia de los humanos que la han descubierto y divulgado. El de hoy es uno de esos artículos que más me gusta escribir, precisamente porque combina la ciencia con la historia, haciendo honor al nombre de esta bitácora. Es un ejemplo de cómo uno de los grandes iconos de la historia universal, las pirámides de Egipto, no existirían, al menos en su forma actual, si no fuese porque a un casi insignificante ser que vivió hace millones de años le dio por morir en masa justo donde algún día, un ambicioso pueblo decidió dejar su marca para la posteridad.

pyramid

Primero echaremos mano de la biología. Las Numulitas son protistas, o sea, organismos que no pertenecen a ninguno de los tres grandes reinos, Fungi, Animalia o Plantae. Estas foraminíferas en forma de moneda son en realidad un ser muy especial, pues aparte de haber tenido mucho éxito y reproducirse por millones o billones y, a pesar Numulitesde ser unicelulares, crecían hasta los 6-8 centímetros de diámetro, lo que las sitúa entre los organismos más grandes que jamás hayan existido con una sola célula. Por cierto, su nombre proviene del latín nummulus (moneda). Básicamente, son bichos unicelulares (protozarios) que vivían en los mares del paleoceno y el eoceno, hace entre 40 y 65 millones de años y que al morir, sus caparazones formaron importantes depósitos de piedra caliza en el fondo del mar. Para entender cómo estos depósitos aparecieron en el lugar donde iban a ser encontrados, acudamos ahora a la geología, que a su vez se vale de la química y la física.

Ya hemos visto en algún otro artículo, y sin duda lo estudiasteis en el cole, que hasta hace unos 250 millones de años, existía un solo continente al que llamamos Pangea. Al llegar a esa fecha, ese súper-continente comenzó a romperse, pero antes de que se formaran las actuales masas continentales, quedó un hueco que hace unos 60 millones de años formaba el Mar de Tetis. Las Numulites vivían en Mar de Tetislos fondos de las zonas menos profundas de este océano y, durante millones de años, sus caparazones de carbonato de calcio se acumularon en montañas de material, particularmente en la zona del Mediterráneo, y muy especialmente en España y Egipto, en aquel entonces sumergidos bajo las aguas. La presión y las temperaturas en los fondos marinos compactaron el calcio de las conchas hasta crear depósitos de piedra caliza, y es por ello que este tipo de roca sedimentaria comúnmente contenga fósiles. Algunos ejemplos de este tipo de material lo encontramos en el travertino, la tiza y la coquina. Y pasemos a la historia…

Hace unos 4.500 años, algún megalómano gobernante de un reino en el noreste africano, pensó que su excelsa figura merecía un mausoleo digno de su cuasi divina personalidad. Con muy poca técnica a la hora de construir hacia arriba, pero con muy buenos conocimientos astronómicos y mucha autoestima, aquel faraón decidió construirse una pirámide, para lo cual necesitaría muchas pero muchas toneladas de piedra. Quiso el destino que sus canteros encontraran inclusion_khafra_colorun depósito de piedra caliza, material no muy duro y fácil de trabajar, a unos cientos de metros al este del Río Nilo, fuente de vida y de riqueza para el imperio, no muy lejos de dónde tenía planeado construir su pirámide, en Tura. Ya habréis adivinado que esa cantera se trataba de los mismos depósitos creados por los carapachos de nuestras amigas las Numulites, convertidos en piedra por la presión, la temperatura, y el tiempo. Si no me creéis y, si algún día tenéis la suerte de pasearos por Giza y acercaros a esas célebres maravillas de la ingeniería que son sus pirámides, podréis observar que en muchos de los bloques de piedra aún pueden admirarse los fósiles de muchas de las conchas.

Y así es como todo lo que ocurre y ha ocurrido a nuestro alrededor desde el nacimiento del universo, tiene su origen en algún otro evento o proceso anterior. Nuestra historia, nuestra existencia misma, es el resultado de la combinación de incontables sucesos acaecidos desde que hace unos 14 mil millones de años a un minúsculo punto en medio de la nada le dio por expandirse y crear nuestro mundo. Las pirámides de Egipto difícilmente se hubiesen podido construir, al menos en su actual configuración, sin la existencia en tiempos remotos de las Numulites, y estas, obviamente, si una aglomeración de polvo y rocas no se convierte en un planeta, en el lugar justo para poder albergar vida. Esto es Big History; esto es la Gran Historia.

Anuncios

Acerca de J.G.Barcala

Profesor y traductor de idiomas. Comprometido con la libertad, la democracia y el progreso. Aventurero y viajero empedernido. Escritor de todo lo que se preste.
Esta entrada fue publicada en Arqueología, Big History, Curiosidades, Egipto, Fósiles, tecnología y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

11 respuestas a El bicho al que debemos las pirámides de Egipto. Un ejemplo de Big History.

  1. Pingback: El bicho al que debemos las pirámides de Egipto

  2. Rosa Ave Fénix dijo:

    Otra cosa que aprendo, no tenía ni idea de esos fósiles, cuando estuve en Giza comtemplé a mi gusto las pirámides, entré en una de ellas… pero ni idea de mirar a conciencia las piedras. Si vuelvo alguna vez, por supuesto que las buscaré, abrazos,

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Rosa,
      como suele suceder, no todos los secretos de la antigüedad son ampliamente conocidos, pero para eso estamos los divulgadores…;)
      Un servidor, como fiel seguidor de Big History, siempre busca el trasfondo científico de la historia, y en ocasiones me he encontrado con temas similares a este, en el que el origen del planeta y de la humanidad tienen mucho que ver con eventos ocurridos miles o millones de años después. A partir de ahora, pienso publicar artículos de este tipo, en los que la ciencia y la historia se entrelazan.
      Me alegra mucho que te haya gustado querida amiga. Te agradezco como siempe tu comentario, y te envíuo un besito científico. 😉

  3. Silverman dijo:

    Muy buena y real concatenación de hechos, del polvo venimos y en polvo nos convertiremos.
    Gracias por el artículo.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Silverman,
      tienes mucha razón, polvo somos y en polvo nos convertiremos…o más científicamente, de átomos estamos hechos y en átomos quedaremos…
      Muchas gracias por tu amable comentario, y por dedicarle unos minutos a este blog. Te envío un fuerte abrazo.

  4. Hola Jesús,
    ¡guau, qué historia! Pues no tenía ni idea de esta relación entre las pirámides y los numulites (por cierto, lo de su nombre en latín es curiosísimo). Hace pocos días vi en la prensa que la Gran pirámide de Guiza era de color blanco y tras leer tu artículo me imagino que era por el carbonato de calcio. Sin duda, una Gran Historia.
    Un abrazo

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Francisco,
      como le decía a Rosa, este es un tema que normalmente se le escapa a los historiadores porque tiene que ver más con la ciencia que con el estudio convencional de nuestro pasado. De eso se trata Big History, de demostrar cómo ambas ramas están intrínsecamente unidas, y de ayudar a entender la historia a través de los sucesos que culminaron con el nacimiento de nuestro planeta y nuestro entorno.
      Por cierto, tienes mucha razón al sugerir que el color blanco que tenían las pirámides se debía al calcio, pues originalmente esta piedra se utilizó para los exteriores.
      Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo.

  5. Julian Torres Flores dijo:

    Excelente Blog! J.G.Barcala
    me encanta leer su blog, pues al mismo tiempo me informo sobre historia y aprendo cosas que nunca nos enseñaron en la escuela..

    Saludos Cordiales

    • J.G.Barcala dijo:

      Muchas gracias Julián, hacemos lo que podemos por divulgar aspectos pocos conocidos de la historia, con la intención de que lleguen a todo el público y que animen a los lectores a leer más sobre nuestro pasado.
      Te agradezco mucho el comentario y el tiempo que le dedicas a Ciencia Histórica. Un cordial saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s