De cómo un Chef cabreado nos legó las patatas fritas.

Los que nos dedicamos a esto de las bitácoras estamos constantemente buscando ideas sobre temas que puedan ser interesantes a la vez que educativas para nuestros exigentes lectores. A menudo, durante esas largas pesquisas, nos encontramos con historias extrañas o poco conocidas que claramente cumplen con dichas condiciones y rara vez resistimos la tentación de publicarlas. El tema que nos ocupa hoy es uno de esos casos en los que por casualidad me encontré con una anécdota, interesante, entretenida y que es una buena excusa para dedicarle unas líneas al producto que da nombre a esta entrada. Y qué mejor día que un domingo de aperitivo con los amigos para hablar de uno de los alimentos más humildes y populares del mundo, la patata, en su versión frita.

Patatas fritas

Dándole vueltas al asunto y con referencia a la historia que voy a relatar, se me ocurrió que muy posiblemente los indígenas americanos, que conocieron la patata muchos siglos antes que el resto del mundo, de alguna manera habían comido patatas fritas antes de que Colón llegara a sus tierras. Es algo tan sencillo, tan simple, que estadísticamente es muy probable que a algún inca se le haya caído por accidente un trozo del tubérculo en grasa caliente. Dudo mucho que le haya puesto sal o vinagre, eso vendría mucho después, pero no se me quita la idea de la cabeza de que algo así pudo haber ocurrido. En todo caso, la “historia oficial” de las primeras patatas fritas nos llevan al 24 de agosto de 1853, a la cocina del restaurante Moon’s Lake Lodge en Saratoga, Nueva York.

moons-lake-house

Aquella cálida noche, Cornelius Vanderbilt, magnate de los ferris de vapor y uno de los comensales del exclusivo merendero, había devuelto a la cocina su plato quejándose de que las patatas estaban muy gruesas y pastosas. En dos ocasiones, el Chef George Crum le envió una nueva guarnición de papas cada vez más delgadas, pero el millonario seguía insatisfecho. Entonces Crum, que era famoso por su ácido carácter, quiso burlarse de su cliente sirviéndole las patatas cortadas tan finas que al freírlas endurecieran y fuese imposible trincharlas con el tenedor sin romperlas en mil trocitos, y en aquel entonces nadie se atrevería a coger comida con la mano. Además, las George Crumcubrió de sal para hacerlas, según él, incomibles y de esa manera enviarle un mensaje a su exigente convidado. Ya os podéis imaginar que Vanderbilt, en lugar de enfadarse, quedó encantado con sus patatas fritas, y no sólo eso, sino que las alabó tanto que todos los invitados en su mesa y en las de alrededor pidieron probarlas. A partir de esa noche, entraron en el menú del Moon’s y se convirtieron en el plato estrella. Las Saratoga Chips, como pronto fueron conocidas, tuvieron mucho éxito no sólo en el restaurante donde trabajaba Crum, que al poco tiempo abrió el suyo propio, sino que se extendieron por toda la región noreste de los Estados Unidos, donde los restaurantes las servían siempre en ocasiones especiales, vamos, como el caviar de la época. Eso sí, tendrían que pasar varias décadas y llegar ciertos avances tecnológicos para que el producto pudiese llegar a todos los hogares.

Saratoga Chips

Los registros dan crédito a un tal William Tappendon de Cleveland, Ohio, como el primero en vender las patatas fritas en tiendas en 1895. Empezó en su cocina y terminó convirtiendo su granero en fábrica, pero las patatas aún se vendían a granel, y un dependiente del almacén tenía que pesarlas y embolsarlas individualmente para cada cliente. Sin embargo, la producción continuó siendo más bien Scudder'scasera debido a la mano de obra necesaria requerida para pelar las patatas, problema que se resolvió a principios de los años veinte con la invención de la mondadora automática. Luego, en 1926, Laura Scudder, una fabricante de California, inventó la bolsa sellada pegando con el calor de una plancha los extremos de dos folios de papel encerado y cerrándola herméticamente después de introducir una porción pre-pesada de patatas fritas. Las bolsas aparecerían a partir de ese momento en las estanterías de los grandes almacenes sin que fuese necesaria la intervención de un empleado. Poco después aparecerían las primeras bolsas de celofán con el nombre del fabricante impreso y pasaron a ser un producto de consumo masivo.

Desde entonces, millones de personas disfrutan de las patatas fritas. La industria no ha detenido su avance, introduciendo empaquetados más eficientes y técnicas modernas de marketing. A la versión original de patatas con sal, le siguieron una infinidad de sabores que van desde el popular Sal y Vinagre hasta sazones tan exóticos como Wasabi, muy popular en Canadá, Curry, en Alemania, Mantequilla, Ajo y Teriyaki en Japón y Pollo Asado y Coctel de Gambas en el Reino Unido.  En España, el empresario Luis Matutano fundó la empresa que lleva su nombre en 1950, gracias a la cual los españoles conocieron uno de los aperitivos favoritos de niños y mayores, Variedadesaunque es verdad que aquí las patatas vendidas a granel siguen siendo muy populares; en México fue Sabritas; en el Reino Unido, Walker’s, y todas ellas ahora parte de la corporación Frito-Lay’s. En la actualidad, el negocio global de las patatas fritas y similares alcanza los 18 mil millones de dólares al año, un 35% de todos los aperitivos sazonados. Pero no todo es positivo para los fabricantes y consumidores. Estudios recientes achacan graves problemas de salud provocados por el alto consumo de patatas fritas y productos derivados. No sólo son responsables de buena parte de la obesidad prevalente en los países occidentales, sino que su alto contenido en sodio representa un factor de riesgo para los hipertensos, entre los cuales me encuentro…¡es que no puedes comer sólo una!

Fuera de bromas, y como todo en esta vida, la clave está en la moderación. Todos podemos disfrutar de vez en cuando de unas cuantas patatas fritas, pero no debemos convertirlas en un elemento importante de nuestra nutrición. En fin, algunos de vosotros ya estaréis a estas horas salivando por mi culpa, por eso os dejo para que bajéis al bar y pidáis al camarero que con el vermouth o con la rubia de hoy, os ponga unas patatas fritas. Al menos hoy, podréis ser vosotros los que contéis la anécdota del día. ¡Provecho y salud!

 

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Acerca de J.G.Barcala

Profesor y traductor de idiomas. Comprometido con la libertad, la democracia y el progreso. Aventurero y viajero empedernido. Escritor de todo lo que se preste.
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13 respuestas a De cómo un Chef cabreado nos legó las patatas fritas.

  1. Hola Jesús,
    pues yo soy uno de los que estábamos a punto de hacer el aperitivo y las patatas son las estrellas indiscutibles. Bueno, las olivitas también tiran mucho… Es raro que el visionario y multimillonario Cornelius Vanderbilt (que amasó su fortuna con los barcos y los ferrocarriles) no se diera cuenta del potencial que podían tener. Él se lo perdió aunque tuvo la suerte de ser el primero en probarlas.
    Un saludo y buena anécdota de domingo.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hol Frncisco,
      espero hayas disfrutado del aperitivo, y de preferencia con unas patatas fritas. Y qué voy a decir yo de las aceitunas, otro de mis grandes vicios que he tenido que limitar debido a las recomendaciones médicas. Pero prefiero comerlas de vez en cuando que nunca. No se me había ocurrido en las posibilidades de negocio que Vanderbilt dejó pasar y que mencionas acertadamente. Probablemente estaba muy ocupado con sus otras empresas, o probablemente le daba igual, con tal de disfrutar del manjar que él ayudó a crear.
      Por lo pronto, que viva George Crum!
      Muchas gracias por tu amable comentario.
      Un abrazo.

  2. Maribel dijo:

    Salivando es poco, la boca hecha agua, con lo que me gustan las patatas fritas!!
    Interesante post Jesús, enhorabuena.
    Besin cono sueles decir tú.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Maribel,
      como muchos en este mundo, yo también soy adicto a las patatas fritas, aunque hay que moderarse con eso de la figura y la salud. Hay otros aperitivos igual de ricos pero menos culpables de la obesidad, y dejo las patatas para ocasiones especiales…
      Muchas gracias por tu amable comentario, y otro besín para tí.

  3. Rosa Ave Fénix dijo:

    Que bueno!!!!!! ni flowers de como salieron la patatas fritas. ahora saladitas o con diferentes sabores y si, la boca se me hace agua, pero a estas horas de la noche, las 8, no voy a bajar a buscar unas patatitas… y conste que yo soy bastante austera con mis caprichos, todo por la salud, colesterol… y michelines incluidos.
    Siempre es bueno aprender y no siempre ha de ser a base de darle a la mollera!!
    Un beso saladito,

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Rosa,
      para otra ocasión será, y espero que pronto podamos compartir una ración de estas delicias que al señor Crum su carácter le ayudó a inventar. Yo también tengo a estas viandas algo limitadas por razones de slud, pero como decía mi abuela, todo en moderación es bueno, hasta el vermouth!
      Mientras espero nuestro próximo encuentro, te mando un besito dulce para que contraste con el tuyo…;)
      Feliz y productiva semana!

  4. Manuel Mata dijo:

    Una anécdota tan crujiente y con buena guarnición de palabras, una cosa que aprendemos, gracias D. Jesús

  5. Stella dijo:

    Creo que a todo el mundo le agradan con el aperitivo las papas fritas, ni que hablar de los niños.
    No conocía, ésta historia, gracias por subirla.
    Estoy sumamente atrasada, con los blogs amigos, creo que me va a ser imposible ponerme al día y lo lamento mucho.
    Quería que supieras esto.
    Un fuerte abrazo y hasta pronto..

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Stella,
      mi me encantan las papas fritas, casi en cualquier modalidad, y creo que a buena parte dle mundo también, al menos a juzgar por el volumen de ventas anuales.
      Y por favor, no te disculpes conmigo sobre no pasarte siempre, dímelo a mí que apenas y presto atención a muchos blogs amigos por falta de tiempo. Eso sí, en las vacaciones prometo ponerme al corriente, que ya me hace falta una buena dosis de tus escritos acompañados por música.
      Muchas gracias y un besito.

  6. Pingback: De cómo un Chef cabreado nos legó las patatas fritas. | manologo

  7. manuel chiarella dijo:

    INTERESANTE ANECDOTA DE COMO LA MAJADERIA FUE LA MADRE DE LAS PAPAS FRITAS. SIMPATICO

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Manuel,
      muchas gracias por tu comentario a esta curiosa historia…así nacen muchos productos, por casualidades, accidentes, o como en este caso y bien dices, por una majadería…cuestiones humanas para deleitarnos un rato.
      Un cordial saludo.

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