Guadalcanal: cuando la marea de la guerra cambió en el Pacífico.

Aparte del especial que publiqué el verano pasado sobre la Primera Guerra Mundial, no suelo escribir sobre campañas militares específicas, al menos no con ellas como el objeto principal de un artículo. Las razones que me limitan, creo, son comprensibles: por una parte, el contexto de una guerra es por lo general muy extenso y de una profundidad tal que no se adecúa para resumir en las pocas líneas que el formato blog nos permite; segundo, creo que no todos mis lectores están interesados en los detalles de estrategia o táctica de las batallas, y que prefieren encontrar en estas páginas historias de interés y poco conocidas centradas en tan sólo un puñado de personajes cuyas aventuras son más fáciles de digerir; tercero, no soy la persona indicada para explayarme con todo lujo de detalle sobre cuestiones militares. Mi intención, como siempre, es tan sólo divulgar hechos poco conocidos, entretener, y animar al lector a aumentar sus conocimientos despertando su interés por la historia, bebiendo de más fuentes, leyendo a más autores. Ahora bien, este fin de semana tengo que hacer una pequeña excepción.

En un principio pensé publicar hoy sábado una historia ocurrida durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, durante la semana, pensé que en este caso le vendría bien un poco de contexto espacial y temporal para poder entender mejor los hechos a acaecidos durante ese conflicto en el Océano Pacífico, y por ello he decidido posponer para mañana dicha entrada, y publicar hoy una resumiendo dicho contexto.

El USS Arizona se hunde en la Bahía de pearl Harbor. 7 de diciembre de 1941.

El USS Arizona se hunde en la Bahía de pearl Harbor. 7 de diciembre de 1941.

De Pearl Harbor a Midway.

El Almirante Isoroku Yamamoto, Comandante en Jefe de la Flota japonesa al inicio de la SGM y responsable de la planificación del ataque a la base naval de Pearl Harbor, en Hawaii, había advertido aAlmirante Isoroku Yamamoto sus jefes políticos que atacar a los Estados Unidos representaba un alto riesgo, y que como mucho podría garantizar seis meses de superioridad japonesa antes de que el país norteamericano se repusiera gracias a su enorme capacidad industrial y contraatacara. Por algo, y poco antes de aquel fatídico ataque, Yamamoto, que había estudiado y trabajado en los Estados Unidos, confesó a sus superiores, “podemos marchar como locos durante los primeros seis meses de la guerra, pero no tengo tanta confianza en el segundo y tercer año”. Su predicción daría en el clavo.

Aquel 7 de diciembre de 1941 las fuerzas militares del Imperio del Japón no sólo sorprendieron a los Estados Unidos. Al día siguiente, también invadieron Tailandia, conquistándola en cuestión de horas; el día 25 se rendía la colonia británica en Hong Kong y en febrero caía Singapur, la Joya de la Corona Británica en el sureste asiático. En mayo llegaba el turno de las Islas Filipinas, una nueva humillación Midwayal gigante norteamericano. Japón parecía imparable y sus planes de dominar el Pacífico iban sobre ruedas. Sin embargo, el ataque sobre Tokio por parte del Escuadrón Doolittle, aunque simbólico, hizo ver a la cúpula japonesa que el enemigo aún no estaba vencido, y que aún contaba con una poderosa flota. Peor aún, Estados Unidos contaba con una base naval en Midway, un atolón justo a mitad de camino entre Hawaii y Japón desde el que podía acercarse demasiado. Yamamoto pensó entonces que para mantener a raya al enemigo sería necesario capturar Midway, para lo que diseñó una nueva ofensiva que, de paso, tendría como objetivo atraer y destruir a los portaaviones estadounidenses que se habían salvado de Pearl Harbor por no estar en su base.

Diorama con los portaaviones japoneses Soryu y Akagi en llamas durante la Batalla de Midway.

Diorama con los portaaviones japoneses Soryu y Akagi en llamas durante la Batalla de Midway.

Sin entrar en detalles, la Batalla de Midway fue un desastre para la fuerza naval japonesa. En tan sólo cinco minutos de aquella mañana del 4 de junio, Japón perdería tres portaaviones, y el cuarto sucumbiría pocas horas después. Ambos bandos sufrieron muchas bajas, la Marina de Estados Unidos también perdió un portaaviones, pero aquella capacidad industrial norteamericana que Yamamoto temía le permitiría reponer sus pérdidas con creces, mientras que Japón había sufrido daños irreparables y, a partir de ese momento, perdería la iniciativa de ataque. La expansión del Sol Naciente había terminado en los seis meses pronosticados por su Comandante en Jefe naval.

Se invierten los papeles.

Cuando las tropas japonesas llegaron a Guadalcanal el 8 de junio de 1942, un día después del final de la Batalla de Midway, para construir una base aérea, pocos ajenos a aquella región del Pacífico Sur habían oído hablar de esta pequeña isla descubierta en 1568 por Álvaro de Medaña. Meses después, este trozo de tierra selvática entraría en la historia por ser objeto y testigo de una de las campañas más encarnizadas de la guerra, y su nombre se haría un hueco en el imaginario militar norteamericano, además de ser el momento crucial en el que los papeles de atacante y defensor se invirtieron.

Islas Salomón

Clave para el desarrollo de la campaña en las Islas Salomón fue el hecho de que los servicios de inteligencia norteamericanos, y en especial la unidad de análisis criptográfico, habían logrado descifrar algunos de los códigos de comunicación de los japoneses. Pero no sólo eso. Un grupo de occidentales, australianos y británicos en su mayoría, los denominados “Vigilantes Costeros”, había permanecido Coastwatchersescondido en varias de las islas capturadas por los japoneses y desde ahí radiaban información sobre sus movimientos. Entre otros muchos datos, los vigilantes advirtieron de que tropas niponas estaban construyendo una pista de aterrizaje en Guadalcanal y los aliados se dieron cuenta de inmediato que una base aérea en la zona era una amenaza contra las líneas de abastecimiento entre Norteamérica y Australia, lo que pondría en peligro toda la estrategia en el Pacífico.  Estados Unidos decidió tomar la iniciativa y pasar al ataque.

En agosto, un regimiento de Marines desembarcó en Guadalcanal y arrebató al enemigo la pista de aterrizaje, pero la fuerza naval de apoyo durante el desembarco tuvo que retirarse unos días después por miedo a un contraataque japonés dejando a sus tropas en una iguadan001p1precaria situación. De agosto a diciembre tuvieron lugar tres grandes batallas terrestres por el control del campo aéreo y siete batallas navales que fueron cruciales para el curso de la guerra. Nuevamente, ambos bandos sufrieron grandes pérdidas de material y personal, pero al igual que en Midway, Estados Unidos consiguió la victoria y pudo reemplazar ambos recursos, mientras que Japón sufriría un golpe permanente a su capacidad de lucha, especialmente costosa su pérdida de pilotos experimentados y de jefes de escuadrón de la cual ya no se repondría. Al Imperio del Japón sólo le quedaba la defensa. La marea de la guerra en el Pacífico había cambiado.

Acerca de J.G.Barcala

Profesor y traductor de idiomas. Comprometido con la libertad, la democracia y el progreso. Aventurero y viajero empedernido. Escritor de todo lo que se preste.
Esta entrada fue publicada en Estados Unidos, Guerra, II Guerra Mundial, Japón y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Guadalcanal: cuando la marea de la guerra cambió en el Pacífico.

  1. Pingback: Guadalcanal: cuando la marea de la guerra cambió en el Pacífico

  2. Recomiendo a quien pueda verla la serie WWII in HD del canal History.Hay un capítulo que explican la batalla de Guadalcanal y la verdad que da miedito. Aunque claro, desdel punto de vista del ganador. Muy buen post, saludos.

    • J.G.Barcala dijo:

      Genial serie Toni, yo también la recomiendo, como muchos otros documentales que se pueden encontrar en youtube sobre la Batalla de Guadalcanal. Muchas gracias por la recomendación.
      Un abrazo!

  3. Hola Jesús,
    “en cinco minutos Japón perdiera tres portaaviones” ¡Ostras! No quiero ni imaginarme de lo que debieron pensar en esos momentos. Siempre había oido hablar de Guadalcanal pero no es hasta ahora que sé realmente lo que ocurrió y lo que significó.
    Abrazos, magnífico y documentadísimo artículo Gracias.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Francisco,
      en realidad los cuatro portaaviones fueron hundidos en la Batalla de Midway, aunque luego en Guadalcanal los japoneses también perdieron un par más y algún acorazado. Lo importante es que esas dos batallas le dieron la vuelta a la marea expansionista de Japón, y cambiaron el curso de la historia.,
      Muchas gracias por tu amable comentario. Un cordial saludo.

  4. Pingback: De cómo un destructor atacó un submarino con patatas. | Ciencia Histórica

  5. Pingback: El “Gran Tiro al Pavo” de las Marianas. | Ciencia Histórica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s