La única y desconcertante declaración de guerra de Hitler.

Para ser un hombre que invadió y asoló a más de una docena de países en tres continentes, llama la atención que el dictador alemán haya declarado la guerra una sola vez. No era precisamente el estilo de Hitler avisara sus vecinos cuándo les iba a enviar sus temidos bombarderos Stuka o sus rápidos panzers. No, en su opinión, un golpe certero y traicionero era lo mejor para acabar con el enemigo, y lo demostró en innumerables ocasiones, casualmente, el mismo método utilizado por sus aliados japoneses. Por eso siempre ha sido objeto de especulación el hecho de que el 11 de diciembre de 1941, cuatro días después del ataque a Pearl Harbor, el Ministro de Asuntos Exteriores Joachim von Ribbentrop hubiese llamado al diplomático de más alto rango de los Estados Unidos en Alemania, Leland B. Morris, para leerle la declaración formal de guerra. El por qué Hitler decidió a dar este paso es prácticamente imposible de dirimir, estando muerto su único responsable, pero al menos podemos revisar los antecedentes e intentar poner algo de luz sobre los hechos que nos ayuden a formarnos una opinión más completa.

Hitler furibundo

En la opinión de este autor, lo más inaudito del hecho fue que Hitler siempre pensó que las declaraciones de guerra eran innecesarias en un conflicto moderno y en más de una ocasión comentó a sus ayudantes que Alemania no podía permitirse semejante acción. De hecho, cuando Mussolini aprovechó la caída de Francia para hacer su propia declaración de guerra contra los aliados, Hitler dijo: “Esta debe ser la última declaración de guerra de la historia. Nunca pensé que el Duce fuese tan primitivo. Nunca en mi vida firmaré una declaración de guerra. Siempre atacare primero.” Año y medio después, rompería su promesa.

La situación a finales de 1941, no obstante, parecía sonreírle al cabo austriaco. Francia se había rendido en seis semanas y el Reino Unido se encontraba aislado y sólo en su lucha contra Alemania. La Operación Barbarossa, con la que en junio de ese año se inició la invasión de la Unión Soviética había llevado a la Wehrmacht hasta las puertas de Moscú, destruyendo de paso 100 divisiones del Ejército Soviético y capturando a tres millones de soldados enemigos.Tropas siberianas Era la cúspide del poder del Tercer Reich, y todo parecía que los megalómanos sueños de Hitler podían convertirse en realidad. Sin embargo, precisamente en los días en que Japón atacó la base de la flota norteamericana en Hawaii, los eventos en el frente oriental darían un giro crucial en el conflicto. Ribbentrop había intentado infructuosamente convencer a Japón de que atacara a la Unión Soviética, y los espías de Stalin habían conseguido enterarse de la negativa nipona. A principios de diciembre, cuando algunas unidades alemanas se encontraban a sólo unos kilómetros del Kremlin, tropas rusas de refresco llegaron desde Siberia y el día 5 comenzaron el contraataque, obligando a los nazis a retroceder por primera vez. El contratiempo no parece haber inmutado al Führer y menos de una semana después, inexplicablemente, añadió a su lista de enemigos a la mayor potencia industrial del mundo, cuando aún no había vencido al resto.

Ahora bien, razones no le faltaban. Los Estados Unidos llevaban meses actuando con poca discreción para ayudar al Reino Unido con material de guerra. Roosevelt estaba convencido de que el enemigo principal era la Alemania Nazi y, al menos en los círculos cercanos al Presidente, se sabía que eventualmente encontraría la razón para entrar en el conflicto, pero para ello hacía falta una importante provocación alemana, y Hitler se cuidaba muy bien de no dársela. De hecho, desde principios de la guerra, este había dado órdenes al Jefe de la Marina, el Almirante Reader, de no atacar a barcos neutrales en el Atlántico, en especial a los norteamericanos. Pero el paso que dio Roosevelt de ayudar también a la Unión Soviética pocos días después del inicio de la invasión de ese país, probablemente hizo entender a Hitler que el momento de enfrentarse a los Estados Unidos llegaría tarde o temprano. Pearl Harbor le proporcionó la ocasión.

No obstante, y a pesar de que Japón, Alemania e Italia habían firmado un pacto de amistad, el acuerdo no obligaba a ninguna de las naciones firmantes acudir en ayuda de las otras en caso de guerra. Hitler no estaba obligado a declarar la guerra a los Estados Unidos cuando estos se la declararon a Japón. En Washington nadie esperaba que lo hiciera, y tampoco en Berlín. Pero aquel 11 de diciembre, en uno de sus furibundos discursos, el Führer anunció su decisión ante un abarrotado Reichstag, que le escuchó despotricar contra Roosevelt, a quien llamó loco, idiota, un instrumento de los judíos, y el culpable de haberle “impuesto” a Alemania la Segunda Guerra Mundial, argumento este último aún repetido hasta la saciedad por la patulea pro-hitleriana actual.

Berlín en 1945

Creo que nunca sabremos a ciencia cierta por qué Hitler declaró la guerra a los Estados Unidos, para muchos, el más grande entre los muchos errores estratégicos del Führer. La entrada de la potencia norteamericana en el conflicto sería con el tiempo el principal motivo de la derrota nazi, pero es difícil entender cómo Hitler no pudo entenderlo en ese momento. Sólo su megalomanía, su mente enferma, su incompetencia política, su complejo de superioridad, su absoluto desprecio por la democracia y por las virtudes del capitalismo o una combinación de algunos o todos estos factores pueden explicar su decisión. Él mismo nunca pudo encontrar una justificación y, en sus últimos días, cuando las tropas rusas ya habían entrado en Berlín (gracias a las ayudas financieras y de material norteamericano), Hitler comentó a sus allegados, “Esta guerra con los Estados Unidos es una tragedia, ilógica, falta de una realidad fundamental.”

 

Acerca de J.G.Barcala

Profesor y traductor de idiomas. Comprometido con la libertad, la democracia y el progreso. Aventurero y viajero empedernido. Escritor de todo lo que se preste.
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14 respuestas a La única y desconcertante declaración de guerra de Hitler.

  1. Hola Jesús,
    no quiero ni pensar lo distinto que sería el mundo actual si los nazis hubieran ganado la guerra. Hitler y su megalomanía le cegó e imagino que en ese momento pensaría que nadie ni ningún país podría detenerle. Por suerte para todos, se equivocó.
    Saludos

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Francisco,
      mejor ni pensar en ello, pero si te apetece, hay una interesante película llamada “VAterland”, con Rutger Hauer, un punto de vista sobre la posible victoria de Hitler. Pero como bien dices, cometió muchos errores, y en mi opinión, el más grande fue declararle la guerra a los Estados Unidos, y lo pagó caro. Mejor para nosotros.
      Muy amable por dejarnos tu comentario. Un abrazo.

    • Juan Ramon dijo:

      Debes documentarte mas sobre lo que fue el Nacionalsocialismo, solo sabes lo que los vencedores, quieren que tu sepa…pero no es la verdad.

      • J.G.Barcala dijo:

        Ya, ya, el viejo truco de que los vencedores siempre escriben la historia…en fin…

      • Rudolf Berthold dijo:

        Pues claro que no es la verdad, Juan Ramón Jiménez. Valiente Premio Nóbel. Seguro que eres un abonado al “Holocuento” y demás falacias revisionistas gratuitas y sin pruebas ¿Has leído “Nunca nieva en septiembre”? Seguro que te suena a chino mandarín (Mao era chino, pero no fue un genocida, era una Hermanita de la Caridad, faltaría más). ¿Te suena “Market Garden”? Pues ese libro tiene que ver con aquel 17 de septiembre de 1944 y sus días y semanas posteriores. Y LO ESCRIBIERON ALEMANES, Y EL RESULTADO DE LA OPERACIÓN ES EL MISMO. Y LOS ALIADOS PIERDEN EN UN FRACASO HISTÓRICO.

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  3. Bueno, no olvides que también iba de anfetas hasta el mismísimo pompis. Creo que muchos de sus desvaríos eran provocados por los psicoestimulantes. Un abrazo!

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Toni,
      es verdad, se me olvidó mencionarlo, pero como yo no soy ni químico ni médico, sólo puedo imaginarme que las drogas que le procuraba a Hitler el Dr. Morell le hicieron más daño que bien. A ver si Francisco se anima con un artículo al respecto…😉
      Muchas gracias por comentar. Un abrazo.

  4. asbostrusbo dijo:

    “La entrada de la potencia norteamericana en el conflicto sería con el tiempo el principal motivo de la derrota nazi”
    Hay historiadores que defienden que hubiera perdido igualmente la guerra frente al avance sovietico pese a no haberse abierto otro frente en Normandia.
    Es una afirmación cuestionable

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Asbostrubso,
      sin duda Alemania fue derrotada por los rusos, pero no podemos olvidar que estos sólo pudieron rehacerse de las derrotas iniciales y montar la contraofensiva gracias a la ayuda militar y financiera de los aliados. Sin el petróleo, los motores, el acero, las armas y la comida, la URSS se hubiese colapsado. Eso lo decía el mismo Mariscal Zhukov.
      Muchas gracias por comentar. Un cordial saludo.

  5. Alfredo dijo:

    Hola, muy buen articulo, me gusta la historia de la 2da guerra mundial y suelo leerme todo tipo de cosas sobre esa gran guerra, pero en este articulo creo que le das mucha importancia al papel de estados unidos en la guerra, sobretodo cuando te enfocas en la parte soviética, si se sabe que estados unidos envió apoyo financiero y equipos a la URSS, pero nunca debe ponerse eso por encima al sacrificio de millones de rusos y sin mencionar que el 80% de las batallas o mas pasaron en suelo ruso,o en el frente oriental, es decir que la URSS fue quien gano la guerra, USA solo la apoyo financieramente. es mi visión de esa guerra.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Alfredo,
      Es verdad todo lo que dices acerca del sacrificio ruso durante la SGM. En sus tierras se libraron casi todas las grandes batallas y ahñi murieron la malloría de soldados de ambos bandos. Pero yo creo que se menosprecia la ayuda aliada, sin la cual los soviéticos no hubiesen podido resistir y mucho menos lanzar la contraofensiva. El mismo Mariscal Zhukov reconoció que estuvieron a punto de perder, y que sólo la ayuda de los norteamericanos les permitió sobrevivir. Creo que su opinión es más válida que la nuestra.
      Muchas gracias por leerme y por comentar. Un cordial saludo.

  6. Tomás dijo:

    Es apasionante elucubrar en “que hubiera pasado si las cosas hubieran pasado de otro modo”. Sabemos que la ayuda nazi al gobierno franquista o la ayuda americana a la URSS fue fundamental pero… ¿decisiva para la victoria?. Que las partes se ayudaron poco o mucho ante un enemigo común es perfectamente lógico y demostrable. Los enemigos de tus enemigos son tus amigos, en la guerra y en la paz.

    Creo que la historia dice que con o sin ayuda puedes acabar ganando o perdiendo y al final depende de la correlación de fuerzas, de quien puede mantener toda la industria y logística militar durante mas tiempo. La URSS llevó el peso inicial de la guerra y de la contraofensiva, y ahí están sus millones de víctimas para demostrarlo, muchas más que las de cualquier otro país, incluida la misma Alemania, al final arrasada. Los bombardeos angloamericanos fueron importántísimos también en el frente occidental. El ejército rojo destruyó a más de la mitad del poderío militar nazi en el frente oriental y claro que lo hizo con el apoyo de sus aliados, como era natural. A pesar de sus diferencias y destiempos, los aliados fueron aliados.

    La cita del mariscal Zhukov la desconocía, pero si hubiera dicho esto ante Stalin, hubiera muerto fusilado poco menos que por traidor, y no fué lo que ocurrió.

    • J.G.Barcala dijo:

      Así es Tomás, apasionante como difícil. Nunca sabremos que hubiese ocurrido si los líderes de la SGM hubiesen tomado otras decisiones, es lo que tiene el tiempo. Como bien dices, todos los países ayudan a sus aliados cuando conviene a sus intereses, aún a sabiendas de que dichos aliados pueden convertirse en enemigos futuros.
      Respecto al tema discutido en este hilo, creo que ya he dejado clara mi posición: los rusos efectivamente pusieron los hombres y la sangre, pero sin los recursos de occidente esos hombres no hubiesen tenido rifles que disparar, aviones que pilotar o pan que comer. Y por cierto, Zhukov hizo el comentario que cito después de muerto Stalin…:P
      Muchas gracias como siempre por comentar.
      Un abrazo.

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