El sobrino de Hitler que se alistó en la Marina de Estados Unidos.

¿Qué fue de la familia sobreviviente de Hitler?

Segunda Parte.

William Patrick Hitler nació en Liverpool el 12 de marzo de 1912 en el hogar de Alois Hitler, hermano del genocida alemán, y la irlandesa Bridget Dowling. Había conquistado a la joven diciéndole que era un rico hostelero austriaco y que viajaba buscando ideas para sus negocios, lo cual era una completa mentira. Cuando el pequeño tenía tres años, su padre viajó a Alemania y se encontró atrapado ahí debido al inicio de la Primera Guerra Mundial, y al poco tiempo contrajo segundas nupcias, bígamas por supuesto, con la que sería la madre de su hijo Heinz, muerto en el frente ruso durante la Operación Barbarossa. Ya en los años 20, Alois contactó con Bridget para pedirle que enviara a William en una visita a Alemania y, en 1929, accedió. El joven inmediatamente contactó con su tío para pedirle que le consiguiera un trabajo, el primero de una larga cadena de empleos en la que el ambicioso William nunca destacó. Pasó por el Reich Credit Bank, Opel y junto con su padre incluso abrió un restaurante al que las altas figuras nazis acudían, “Alois”, pero al final el restaurante se fue a pique cuando surgieron rumores de que Hitler no estaba muy contento con ver a sus parientes aprovecharse del apellido. Eso sí, William no dejó de pedirle al ya führer que le buscara algo mejor y algunos historiadores han sugerido que le chantajeaba con la posibilidad de revelar secretos embarazosos de la familia. Cansado de su molesto sobrino, Hitler pidió a William que se nacionalizara alemán, pues de esa forma podía enchufarlo en la administración, pero este, pensando que lo que quería era encerrarlo, escapó de Alemania con la ayuda de los servicios secretos británicos.

William Patrick Hitler se alista en la Marina Norteamericana.

William Patrick Hitler se alista en la Marina Norteamericana.

Ya en Londres publicó un artículo en la revista Look, “Por qué Odio a Mi Tío”, y al poco tiempo partió con su madre a los Estados Unidos, invitado por el magnate de la comunicación William Randolph Hearst para una gira de conferencias promoviendo el libro que Bridget habñia escrito: Mi Cuñado Adolf Hilter. Ahí les pilló el inicio de la Segunda Guerra Mundial, y para entonces madre e hijo se habían convertido en celebridades, y eso gustaba al muchacho, que no perdía ninguna oportunidad para echar pestes contra el tío que tanto le había ayudado en Alemania y del que siempre se declaró una víctima. Algunos le acusaron de oportunista, de vividor, de aprovecharse de su apellido para venderse a sí mismo, y en mi opinión, no les faltaba razón. En una entrevista, William Hitler declaró:

“Creo que el poder de Hitler en Europa, no traerá ningún beneficio a la raza humana.”

Para defenderse de aquellos que le criticaban dijo:

“Espero que el pueblo americano no se deje engañar por este bigote mío, pues lo que importa es que mi corazón está en el bando correcto.”

Un giro de 180 grados para el hombre que había disfrutado de un alto nivel de vida gracias a su tío.

Pero el tour de venganza y oportunismo no terminó para William. En 1944, pidió entrar en la marina estadounidense para participar en la guerra. En un principio el FBI se mostró sospechoso, pero gracias a un permiso especial dado por el Presidente Roosevelt, consiguió alistarse. Todo un evento mediático para las cadenas WPH marinonorteamericanas. En aquella ocasión dijo ante las cámaras: “Espero poder ser parte activa en la liquidación de este hombre, mi tío, que ha desatado tanta miseria sobre el mundo.” Aparte del papel que representó en la guerra de propaganda, William no pasó de ser un asistente de farmacia en la marina, aunque si fue herido levemente y recibió la medalla Purple Heart. Dos años después del final de la guerra, fue licenciado. Para entonces el apellido Hitler se había convertido en un pesado lastre, especialmente en los Estados Unidos, y las atrocidades cometidas por el Tercer Reich se iban filtrando poco a poco a los medios, por lo que lo que William pudiese decir sobre su infame pariente dejó de tener importancia.

William Patrick Hitler cambió entonces su apellido por el de Stuart-Houston, en lo que algunos creen era un homenaje al escrito anti-semita inglés Houston Stuart Chamberlain. En 1947, contrajo matrimonio con Phyllis Jean-Jaques, una mujer nacida en Alemania, y se mudaron a Patchogue, Nueva York, donde abrieron una empresa de análisis clínicos, los laboratorios Brookhaven, situados en su misma residencia. La pareja intentó pasar desapercibida y borrar cualquier rastro de su relación con el dictador alemán, y en general lo consiguieron. Luego, en 1949, nació su primer hijo, al que bautizaron como Alexander Adolf. Tres niños más se unieron a la familia, en 1951, Louis, Howard Ronald en 1957, y Brian William en 1965.

Los hijos de William P. Hitler.

Los hijos de William P. Hitler.

William Patrick Hitler murió en Patchogue en 1987, y dos años después, Howard Ronald murió en un accidente automovilístico, pero sus tres hermanos continuaron con sus vidas como cualquier ciudadano más. Durante años se ha especulado sobre un supuesto pacto entre los hermanos sobrevivientes para que ninguno tuviera descendencia y así terminar con la línea sangrienta del führer, pero Alexander, un trabajador social y el único que en alguna ocasión ha hablado en público sobre el pasado de su familia, ha negado la mayor. Según él, es verdad que cada uno decidió por separado no tener hijos, pero que nunca hicieron un pacto al respecto. Los tres viven en la actualidad.

Vídeo sobre la familia de Hitler (en inglés).

Árbol genealógico de la familia Hitler.

Arbol genealógico familia Hitler

 

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Acerca de J.G.Barcala

Profesor y traductor de idiomas. Comprometido con la libertad, la democracia y el progreso. Aventurero y viajero empedernido. Escritor de todo lo que se preste.
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9 respuestas a El sobrino de Hitler que se alistó en la Marina de Estados Unidos.

  1. Silverman dijo:

    No tenía ni idea de la parentela “norteamericana” del sujeto, y menos que tuviese este medio-sobrino alistado en la USA Navy. Me siento aliviado que ninguno de sus tres sobrino-nietos hayan tenido descendencia, creo que será bueno para la humanidad de que sus genes desaparezcan para siempre.
    Gracias por tu esfuerzo empeñado en el artículo.
    Un cordial saludo.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Silverman,
      es una historia poco conocida de la vida de Hitler, algo que él mismo se encargó de que así fuera. Pero al final todo termina por saberse y, aunque esta gente en realidad no tiene nada de culpa de lo que hizo su pariente, han cargado con el estigma y la responsabilidad del apellido.
      Muchas gracias por comentar. Un cordial saludo.

  2. Rosa Ave Fénix dijo:

    Este sobrinito si viviera quizás podría trabajar aquí, era un buen electricista… tuvo “enchufes” en Alemania y luego en América. Vaya familia, no me extraña que los supervivientes no quieran saber nada de su ascendencia. He estado leyendo parte de “Por qué Odio a Mi Tío”, es interesante pero largo, lo leeré en varios días. La familia “H”, en parte es interesante saber datos a pesar del odio que crearon.
    Buen artículo, abrazos….

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Rosa,
      William Hitler fue un personaje que siempre buscó notoriedad y le importó muy poco aprovecharse del nombre de su tío, ya fuese para alabarlo o para criticarlo. Como bien dices, no es de extrañar que ni sus propios hijos se muestren muy orgullosos en público de su ascendencia, seguramente yo haría lo mismo. Por cierto, WPH también publicó un libro en los Estados Unidos sobre lo que pensaban los alemanes de su tío, pero no tuvo éxito.
      Muchas gracias como siempre por tu comentario, y disculpa, también como siempre, de que tarde tanto en responder.
      Un besín.

  3. Hola Jesús,
    no tenía ni idea de que existieran con vida estos familiares directos de Hitler y mucho menos de que su sobrino se alistara en la marina estadounidense. Lo increíble es que el gobierno le aceptara pues las sospechas estaban más que infundadas. Si el anterior post era sorprendente, este lo supera.
    Un abrazo

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Francisco,
      la historia de los descendientes de Hitler es poco conocida, y no me extraña que ellos intenten apartarse de los focos, cualquiera lo haría. Yo siempre he sospechado que el hecho de que WPH fuese aceptado en la marina norteamericana respondió más a que querían utilizarlo como propaganda que a sus dotes como militar. El caso es que sirvió, y luego prácticamente desapareció.
      Te agradezco mucho tu comentario, como siempre.
      Un cordial saludo.

  4. jomule dijo:

    Curiosísimo, no tenía ni idea de ello. Muchas gracias por este post.

    • J.G.Barcala dijo:

      Hola Jordi,
      como he mencionado anteriormente, este aspecto de la vida de los Hitler es muy poco conocido, pero para eso están este y otros blogs, para rescatar las historias olvidadas…
      Muchas gracias por tu comentario. Un cordial saludo.

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